
Las empresas invierten en instalaciones, tecnología, maquinaria, infraestructura y estrategias comerciales. Sin embargo, existe un recurso que determina cómo se aprovechan todos los demás: las personas.
El capital humano representa los conocimientos, las habilidades, la experiencia y las capacidades que los colaboradores aportan a una organización.
Cuando una empresa desarrolla ese capital, no solamente mejora las competencias individuales. También fortalece su capacidad colectiva para innovar, resolver problemas y alcanzar objetivos.
La capacitación corporativa permite que los colaboradores se preparen para nuevas responsabilidades, que los supervisores desarrollen habilidades de dirección y que los gerentes perfeccionen sus competencias estratégicas.
Además, una cultura de aprendizaje puede contribuir a generar mayor compromiso profesional, favorecer el desarrollo de carreras y fortalecer la capacidad de las organizaciones para adaptarse a los cambios.
En República Dominicana, el crecimiento de las empresas y la evolución de los mercados hacen cada vez más importante contar con profesionales preparados para responder a nuevos desafíos.
La Universidad Americana de Negocios (UADEN), como propuesta de formación corporativa de los Estados Unidos, busca contribuir al perfeccionamiento de empleados, ejecutivos, directores y empresarios.
El desarrollo empresarial comienza con el desarrollo de las personas.
Porque una empresa puede adquirir recursos, incorporar herramientas y ampliar sus operaciones, pero su capacidad para crecer depende, en gran medida, del talento que consigue desarrollar.